Productividad y las habilidades

En la entrada «Cómo mejorar la productividad: 6 claves para la efectividad» decíamos que una de estas 6 claves eran las habilidades y capacidades de la persona, ya que ayudan a conseguir el objetivo con el menor empleo de recursos.

Pues bien, no sólo hay que fomentar las habilidades para la mejora de la productividad, sino que además, son indispensables para saber cual es nuestro papel, nuestro rol, dentro de un equipo.

Los roles de Balbin, que son los seguidos habitualmente para conocer que papel desempeña cada miembro del equipo, marcan unas habilidades para cada uno de ellos, pero no significa que estemos encasillados en ese rol, sino que las habilidades pueden cambiar al mejorar en algunas de ellas y potenciar nuestras fortalezas.

Esto implica que saber el rol al que queremos que se nos asocie, nos indica las habilidades que hemos de aprender o mejorar, pero Balbin clasifica más el tipo de personalidad que las funciones, y aquí queremos ver las habilidades de un líder.

Funciones del líder

Definiendo las funciones del lider, podemos ver las habilidades que requiere:

  • Coordinar equipos
  • Definir estrategias y objetivos
  • Marcar responsabilidades
  • Motivar e incentivar

A partir de este pequeño resumen de funciones se aprecia qeu las habilidades básicas son:

  • Habilidades de dirección
  • Dirección de reuniones
  • Saber motivar
  • Saber comunicar
  • Saber delegar
  • Escucha activa

Pero hemos descrito una muy genérica, habilidades de dirección, ¿en que consiste? pues implica muchas de las otras, como delegar o motivar.

Para tener una imagen mejor de las habilidades necesarias de dirección, veremos los siguientes puntos.

Clasificación de las Habilidades

Trabajo en equipo implica hablar de roles, líder o liderazgo, responsabilidades… pero es importante también conocerse a uno mismo, para poder potenciar nuestras fortalezas y mejorar en nuestras debilidades.

Si además, vamos a gestionar equipos, ¿como puedes motivar y hacer crecer a tu equipo sino fomentas tus propias habilidades? Para poder conocer tus propias habilidades, tendremos en cuenta la pirámide de Mascow que las divide en tres niveles, siendo el último el de una persona autorealizada y por tanto un buen lider:

Habilidades = Personales * Sociales * Directivas

Las habilidades son todas necesarias, y para un desarrollo personal de autorealización necesitas tener al menos parte de las habilidades de cada uno de los niveles, debido a que no se suman, sino que se multiplican.

Las habilidades de una persona están formadas por tres grandes grupos:

  • Nivel Personal (las más importantes sobre las que reposan el resto)
  • Nivel Social (que nos permiten relacionarnos)
  • Nivel de Dirección (son las habilidades de gestionar equipos)

Habilidades personales

Para poder gestionar un equipo, se necesitan habilidades directivas, pero sin habilidades personales que nos dotan de nuestro carácter y comportamiento, no podemos crecer y mejorar en el resto.

Lo primero, por tanto, es mejorar en nuestras habilidades personales, potenciarlas y fortalecerlas.

Según la pirámide de Mascow, que explica las habilidades para autorealizarse, las habilidades personales son:

  • Capacidad de aprender,
  • desarrollo de la visión,
  • estrategia y desarrollo personal,
  • inteligencia emocional,
  • toma de decisiones
  • gestión del tiempo.

Estas habilidades no son innatas, no se nace con ellas, son habilidades que hay que aprender y practicar. Saber utilizar herramientas que facilitan el desarrollo de estas habilidades es un conocimiento que mejora nuestras capacidades, y este punto es interesante hablar de otro autor, Küppers, quien describe el valor de las personas en el trabajo, a nivel laboral, y lo hace con una formula (No os asustéis, es sencilla y se entiende fácil).

V = (C + H)*A

Según esta formula, el valor de la persona (V) es igual a la suma de las capacidades (C) más las habilidades (H), y todo ello por la actitud (A).

Como vemos, las habilidades y las capacidades se suman, por lo que hay que potenciar ambas, pero la actitud multiplica, es decir, una predisposición positiva aporta mucho más valor a la persona, ya que hace que esté dispuesta a implicarse, mejorar y aprender.

Habilidades sociales

Una vez tenemos unas habilidades personales fuertes, sobre esa base se pueden fomentar las habilidades sociales, que son el siguiente nivel de la pirámide de Maslow:

  • Trabajo en equipo,
  • la comunicación,
  • la gestión de entrevistas,
  • la negociación,
  • la gestión de reuniones,
  • la asertividad,
  • las habilidades sociales en general.

Estas habilidades son las que determinan como nos relacionamos con los demás, las interacciones que tenemos y condiciona nuestro comportamiento y aporte al grupo.

Habilidades de dirección

Por fin llegamos al nivel de dirección, el que determina nuestra valía para liderar un equipo:

  • Liderazgo,
  • motivación,
  • desarrollo de personas,
  • efectividad,
  • presentaciones en público,
  • gestión de conflictos,
  • delegación,
  • coaching,
  • gestión del talento
  • creatividad e innovación

Muchas de estas habilidades necesitan de experiencia con equipos, no sólo una formación. Los talleres, las dinámicas de grupo, el trabajo en equipo previo, todo ayuda a mejorar y a poner en valor estas habilidades.